Un recorrido por los orígenes de los arquitectos del momento.

La Garrocha es una comarca prepirenaica gerundense casi desconocida, que ha sabido mantenerse lejos del bullicio turístico de la Costa Brava. Se trata de una zona con una naturaleza exuberante y un paisaje volcánico único en la península.

Con algo menos de 60.000 habitantes en total, esta comarca de fuertes tradiciones e identidad se ha convertido en el epicentro de la arquitectura de mayor calidad del momento. Este grupo de arquitectos locales ha sabido conectar con sus habitantes y con la naturaleza de su entorno, derribando muros y dejándola introducirse para convertirse en la “arquitectura del paisaje”.

Radicados por decisión propia en su tierra -en la antigua fundición industrial Barberí en Olot-, renuncian a la globalidad de la gran ciudad en una decisión que puede parecer un paso atrás, pero que ellos convirtieron en su leitmotiv, una propuesta universal desde un punto de vista local. Siendo capaces de sustituir la tradicional defensa de lo propio, a través de la reiteración continua de los tipos y tradiciones constructivas, por radicales y rotundas propuestas de gran plasticidad apreciados y entendidos por todos.

Bodegas Bell-lloc - RCR Arquitectes  |  ©Asterisco

RCR, acrónimo de Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta bien podía serlo de Ritmo, Creatividad y Raíces. De estos tres pilares surge un método de trabajo que se basa en entender el emplazamiento y la relación con el entorno, pensar y cuestionar el origen y llegar a la esencia.

Aunque ellos posteriormente se lo han apropiado como suyo, fue un crítico de arte británico el que les bautizó muy acertadamente como el “trío de jazz” ya que sus trabajos surgen de una fluida conversación que se inicia en el origen y que acompaña el recorrido hasta la materialización total de las ideas. Y esta es su forma de trabajo, basada en el trabajo en equipo y en el que el triángulo, el trío tiene algo de liturgia.

 

“Hay que ser esponjas, para absorber todo lo que el entorno puede darnos. No es mirar, es ser capaces de ver”                                     

Rafael Aranda, RCR

 

A pesar de que como es natural en los últimos años se han ampliado las fronteras  llegando a Francia, Bélgica o Dubái, nosotros os traemos un recorrido por una selección de obras de esa primera época.

Como no podía ser de otro modo, el punto de partida es el “Espai Barberí”, sede del estudio, campo de pruebas y germen de todo. Se trata de una antigua fundición en pleno centro de Olot, que ha sido restaurada por ellos mismos. Es un buen ejemplo de fábrica reutilizada en el que todo es reconocible y el pasado no ha sido maquillado, sino intervenido para que también sea protagonista en el futuro. Un refugio urbano, un oasis.

Para continuar, dando un paseo por del camino de “Sant Narcís” se encuentra el Pabellón de Baño, dos planos paralelos que se posan sobre el terreno pareciendo que levitan y que albergan pequeños recintos con las dependencias funcionales que dejan entre sí vacíos por los que resbala el paisaje fluvial. El fluir desde el platanar; acompañar desde la ribera, y desembocar desde la ladera es la voluntad del pabellón, o lo que es lo mismo la materialización de la idea.

Siguiendo por este mismo camino, más adelante encontramos el parque natural volcánico de Tussols-Basil y la pista de atletismo de mismo nombre -a la que ya hemos dedicado un artículo- y que supone alejarse de lo preestablecido en estos eventos deportivos, la naturaleza como actor principal.

Pabellón de Baño - RCR Arquitectes  |  ©Asterisco

Siguiendo el curso del río algo más de 1 km en la zona de Les Preses se encuentra el Parque de Piedra Tosca, un mar de rocas fruto de la colada del volcán Croscat modificado arduamente por el hombre para conseguir pequeñas parcelas de tierra para el cultivo. El proyecto cede por completo el protagonismo, potenciando este paisaje y activando el factor sorpresa. Las líneas rectas y puras del acero contraponen las irregulares de las rocas. En definitiva, una línea a trazos permite recorrer el espacio.

Parque de Piedra Tosca - RCR Arquitectes  |  ©Asterisco

Para seguir con nuestro recorrido deberemos dejar Olot y llegar hasta Ripoll, en el que el vacío dejado por la demolición del teatro “la Lira” frente al río Ter generaba un vacío urbano dentro de una trama consolidada, RCR lo reconvierte en una plaza-pasaje cubierta que no pierde su espíritu de teatro. Al generarse un balcón sobre el río y la generación de una pasarela peatonal se acerca mucho más la otra orilla descubriendo la ciudad.

El acero utilizado recuerda el pasado metalúrgico de Ripoll, así como su disposición en lamas permite generar una atmósfera agradable gracias al paso del aire y la luz por sus rendijas.

Teatro "La lira" - RCR Arquitectes  |  ©Asterisco

La última parada de nuestro camino, ya en Palamós, se trata de la bodega Bell-lloc. Construir una bodega en un entorno singular, al pie de la montaña de un espacio protegido, es el motor del proyecto. La idea es una promenade que permite descubrir los espacios cuyo recorrido zigzageante, en planta y sección, transforma la dimensión de los mismos. Su interior ofrece reposo y penumbra así como una pesadez abrumadora. Tanto la geometría como los materiales te envuelven en un mundo subterráneo en el que poder sentir y degustar. Ritmo y silencio.

Bodegas Bell-lloc - RCR Arquitectes  |  ©Asterisco

A lo largo del breve recorrido que hemos hecho por la obra de RCR, es posible detectar la evolución que han experimentado, así como también la característica principal de su obra: el intervalo. Entendido como el hueco que queda entre las partes, el hueco por donde penetra la luz o el vacío que permite respirar al paisaje. El intervalo que crea la serie.

Así como su habilidad para desdibujar los límites, creando filtros y espacios de transición que no responden a las tradicionales dualidades dentro-fuera, natural-artificial, piedra-acero y abstracción-materialidad, sino creyendo más bien en la complementariedad de todos ellas.

Y como si de un hilo conductor se tratara, en todo el recorrido se aprecia la repetición en el uso del acero corten, ya que a pesar de ser un material industrial, se erosiona con el tiempo mostrando el paso del tiempo con sus proyectos.

Ahora se me ocurre ¿quién dijo que nadie es profeta en su tierra?