Más allá del deporte, estos Juegos Olímpicos también nos han dejado un recuerdo arquitectónico: el Hyundai Pavilion.

El pasado domingo concluyeron los Juegos Olímpicos de Invierno de 2018, en Pyeongchang. Los también llamados “Juegos de la Paz”, ya que han servido para rebajar la tensión, aunque sólo sea durante los 17 días de competición, entre Corea del Norte y del Sur, dos países que técnicamente siguen en guerra.

Pero al margen de todo este contexto militar, también han sido unos juegos olímpicos que han servido para, aunque sea una vez al año, dar visibilidad a muchos deportes minoritarios como el bobsleigh, el curling, el luge o el skeleton. Más de 3000 atletas de 92 países ha recibido este pequeño condado surcoreano.

- ¿Quién no conoce a alguien que se ha hecho el entendido estos días de todos estos deportes?

Estos juegos se han despedido, pero nos dejan imágenes históricas como la del equipo de hockey femenino Coreano, compuesto por patinadoras de ambos países. O la amarga despedida de Lindsey Vonn, con una aparatosa caída de los que posiblemente sean los últimos juegos olímpicos de la figura más mediática de la década. O el oro conseguido en patinaje artístico por la jovencísima patinadora de tan solo 15 años, Alina Zagitova. Y por supuesto, no me olvido de la fantástica actuación de los deportistas españoles, con las medallas de bronce de Regino Hernández en la prueba boardercross de snowboard y la de Javier Fernández en patinaje, como colofón a una trayectoria que le ha convertido en mito, llegando a la excelencia en un deporte desconocido en nuestro país.

Pero más allá del deporte, estos Juegos Olímpicos también nos han dejado un recuerdo arquitectónico, el Hyundai Pavilion. Una porción del espacio exterior en Pyeongchang. Y es que ésta es la sensación que da este pabellón completamente negro, revestido en Vantablack VBx2 y que lo hace completamente distinto al resto de edificios del mundo. La firma encargada de tal proeza ha sido Asif Khan Ltd, célebre por otras obras vanguardistas como el edificio “Selfie”,  diseñado para los anteriores Juegos Olímpicos de Sochi en 2014, y que era capaz de mutar su forma según los contornos de la cara de sus visitantes.  

Hyundai Pavilion designed by Asif Khan at PyeongChang Winter Olympics 2018 © Luke Hayes

- Y ustedes se preguntarán ¿Qué es el Vantablack VBx2? ¿Eso se come?

Pues, no es otra cosa que el negro más negro jamás creado por el hombre. Un material formado por millones de filamentos, del orden de la milésima parte de un cabello humano, para que se hagan una idea, y que es capaz de absorber el 99,96% de la luz que le llega. Haciendo imposible distinguir sus contornos, formas o irregularidades. En otras palabras, no es un color, es la ausencia casi total de color.

Pero como ya es normal en los tiempos que corren, todo este proceso no ha estado exento de polémica, ya que el artista Anish Kapoor había adquirido los derechos de este material. Algo que abrió una guerra con el resto de la comunidad artística y que podría resumirse como la “típica” pelea entre personas adultas al más puro estilo: “¡Profe, Kappor no quiere compartir sus lápices de colores!”. Creando incluso el hashtag #SharetheBlack en las redes sociales para que Kapoor lo compartiera. ¡Imposible no tomárselo a risa!

Hyundai Pavilion designed by Asif Khan at PyeongChang Winter Olympics 2018 © Luke Hayes

"Desde la distancia, la estructura tiene la apariencia de una ventana que mira hacia las profundidades del espacio exterior" "A medida que te acercas, esta impresión crece para llenar todo tu campo de visión, como si estuvieras siendo absorbido" dijo Asif Khan.

Dentro del pabellón, los visitantes son sorprendidos con un color blanco puro brillante y una instalación de agua interactiva que juega con pequeñas gotas de agua, más de 25.000 por minuto, que terminan encontrándose en un “lago”.

Hyundai Pavilion designed by Asif Khan at PyeongChang Winter Olympics 2018 © Luke Hayes

Aunque he de reconocer que me cuesta un poco encontrarle la relación a todo esto con los Juegos Olímpicos, no puedo negar su belleza.

Como pueden imaginarse, el Vantablack VBx2 aunque fue pensado para usos espaciales y militares abre infinidad de posibilidades dentro de la Arquitectura. Algo capaz de convertir cosas tridimensionales en bidimensionales escapa de toda lógica. En cierta manera, puede ser interruptor que apague y encienda la gravedad.